Escrito por Zizi Revilla Montoya
Universidad San Martín de Porres - Lima - Perú.
e-mail de la autora: zrevilla@turismo.usmp.edu
Durante el pasado siglo, el medio ambiente ha cambiado más rápidamente que en cualquier otro tiempo comparable en la historia. Si bien es cierto los fenómenos naturales han jugado un rol importante en este cambio, la fuente primaria de esta dinámica ha sido acelerada por la interacción humana con la biosfera. Aquellas influencias, producidas inadvertidamente o a propósito, han creado o crearán dramáticos cambios globales que pueden alterar la existencia humana por muchos años.
La actividad agrícola, la tala de bosques, la producción, el uso de la energía, el incremento de la población y otras actividades de los seres humanos en relación con el medio ambiente, como el turismo han alterado los ecosistemas terrestres y acuáticos así como a la propia atmósfera de la tierra. Estas alteraciones incluyen de acuerdo a lo antes expresado, entre otras consecuencias el calentamiento global, la disminución de la capa de ozono, la pérdida de la biodiversidad, la contaminación del aire y la calidad de vida de millones de seres humanos. La problemática ambiental expresada en este párrafo trasciende los límites de las naciones y, por tanto, debe ser visto desde una perspectiva global.
Por lo tanto, el mantenimiento del equilibrio ecológico implica no sólo la necesidad de evitar ciertas acciones, sino de hacer participe a toda la humanidad desde cualquiera de sus roles, en ese sentido el Secretario General de las Naciones Unidas Koffi A. Annan en ocasión del Día Mundial del Medio Ambiente, el 5 de junio del 2001 expresó:
"Hoy más que nunca, la vida sobre la Tierra exige de todos un sentido de responsabilidad universal: nación a nación, persona a persona, responsabilidad humana para todas las demás formas de vida... Ya poseemos las habilidades técnicas para detener tendencias destructivas y colocar nuestras economías sobre una base más sostenible. No es el conocimiento de la investigación científica, sino factores políticos y económicos, que determinarán si la sabiduría acumulada en nuestros laboratorios y bibliotecas habrá de llevarse a la práctica o no. Retos como los cambios climáticos, la desertificación, la destrucción de la diversidad biológica y la expansión de la población no sólo están poniendo a prueba nuestra imaginación, sino también nuestra voluntad... • (1)
Si bien hasta hace dos décadas el término educación ambiental era relativamente desconocido y a veces mal entendido e interpretado. Desde entonces, se han producido numerosos debates sobre el carácter y propósito de la misma. A pesar que se popularizó en la década del ochenta, no es hasta la última década que las autoridades reconocieron su importancia en el campo del aprendizaje y la necesidad de elaborar planes de acción y coordinación.
Actualmente, las intenciones y los principios de la educación ambiental son bastante más claros y, consecuentemente, se le ha otorgado un papel más destacado dentro de la política ambiental y educativa. Reconociendo que la educación ambiental contribuye de una manera significativa a la mejora del medio ambiente y que es un ingrediente vital para la realización de un desarrollo sostenible.
Educación Ambiental
Históricamente podemos advertir como el papel de la naturaleza ha cambiado, durante los siglos pasados era vista como enemiga del hombre, a la que había que vencer y dominar. En nuestros días es considerada como la víctima de las actuaciones del hombre, vista como algo que hay que proteger. Ante esta situación nace la necesidad de lograr un cambio de conductas y la creación de un respeto al medio natural y sociocultural en vías de un desarrollo sostenible.
De la mano de esta preocupación surge la denominada educación ambiental como una estrategia prioritaria para el futuro del planeta.
Resaltaremos en primer lugar que la educación ambiental va más allá de la enseñanza de un conjunto de conocimientos sobre el medioambiente o acerca de la ecología (obviamente estos temas son importantes), sino que es un proceso interdisciplinario al cual se somete una persona o un grupo.
La educación ambiental debe ser un proceso permanente que permita comprender, profundizar conocimientos, desarrollar habilidades y finalmente proyectarse a la acción orientada a mejorar su calidad de vida. Es decir debe basarse en:
"educar sobre el entorno, en el entorno y por el entorno. Educación sobre el entorno es interesarse en los conocimientos del Medio y entendimiento del entOrr:1o. Educación en el entorno es centrarse en su uso como recurso investigador, el desarrollo de habilidades y la experiencia directa. En la Educación Ambiental han de desarrollarse valores y actitudes, tales como la acción directa y positiva" (2)
Y aunque son los aspectos físico-biológicos los que determinan la base natural del medio ambiente, la educación ambiental no puede obviar las dimensiones económicas, sociales y culturales, que son las que determinan la orientación y aplicación de los instrumentos con que cuentan hombres y mujeres para entender y aprovechar más racionalmente los recursos de la naturaleza, de manera que se debe tratar, no sólo acerca de las causas directas que determinan los problemas y conflictos ambientales, sino, profundizar también, en los factores sociales que influyen en ellos.
Otro de los aspectos fundamentales de la educación ambiental consiste en reafirmar el sentido de pertenencia e identidad del ciudadano respecto al espacio geográfico donde se desenvuelve. Por ello es considerada como una estrategia para la valoración del patrimonio (3) y para la preservación y comunicación de los bienes. En muchos sitios se ha aplicado con éxito como herramienta para crear un sentido de pertenencia de la propia comunidad y modificar acciones en el público. Con esto, se ha logrado una buena gestión del espacio en donde los habitantes del sitio comprenden su medio y el resultado de la interacción de sus aspectos físicos, biológicos, sociales y culturales.
Sólo mediante cambios significativos en las actitudes personales y en general en la comunidad se lograrán mejorar las conductas negativas hacia la naturaleza por conductas positivas. Elemento básico para alcanzar el desarrollo sostenible. Esto implica tener conciencia de la relación con el ambiente y el impacto que una decisión inadecuada tiene sobre el medio.
La aplicación de la educación ambiental no consiste, entonces, en una mera aplicación de ajustes y complementos a los programas tradicionales de educación, se trata, más bien, de convocar a nuevos enfoques, nuevos contenidos y nuevos métodos, haciendo más flexibles las tradicionales estructuras de los sistemas educativos.
Esto implica además un cambio de paradigma, en el cual se debe establecer una estrecha relación entre las personas, el ambiente y el contexto geográfico y cultural circundante. Este nuevo paradigma ecológico-contextual describe y explica la interacción entre las personas y entre ellas y el medio ambiente. De tal manera, el escenario para el aprendizaje es el medio, el entorno natural y social.
Este proceso debe involucrar a todos los sectores del país, para el análisis de los principales problemas que afectan el medio ambiente según cada región, identificar a su vez potencialidades y definir las posibles soluciones.
Actualmente, la educación ambiental es reconocida en el ámbito internacional como una de las herramientas básicas que permite avanzar a las sociedades hacia un desarrollo sostenible, en esta perspectiva se puede cambiar actitudes, valores, creencias y, lo más importante, acciones; siempre y cuando se desarrolle adecuadamente y de manera constante, ya que análoga mente será como una planta a la que hay que regar para que pueda crecer. Sin embargo cabe aclarar que:
"la educación ambiental tiene características muy diferentes en los países ricos que en los países de América Latina, los procesos de degradación ambiental son diferentes para cada grupo de estos países, mientras que los problemas de los países ricos giran alrededor del cambio climático, de destrucción de la capa de ozono, la lluvia ácida; nuestros problemas están en torno a la biodiversidad, la pobreza, la alimentación y la vivienda" (4).
Por esta diferenciación las estructuras de los Sistemas Educativos de los distintos países condicionan la manera en que la educación ambiental va a. ser integrada en los planes de enseñanza a partir de estrategias más o menos globales. Lógicamente, la intensidad y la índole de estos esfuerzos para instaurar la educación ambiental, varían considerablemente de un país a otro; sin embargo se esta tratando de unificar esfuerzos a través de programas desarrollados a nivel mundial.
"La educación ambiental debe tener principalmente un carácter integrador, (aspectos naturales, sociales, culturales, etc.). A su vez debe abarcar a toda la población y finalmente, por considerarse interdisciplinar, llevar una línea permanente, un ámbito continuado e aplicación" (5).
Además debemos tener en cuenta que la educación ambiental se desarrolla en doble sentido, es decir, cada persona aprende y enseña a la vez; durante toda su vida; en diferentes contextos: hogar, escuela, ocio, trabajo y comunidad. Estas características apuntan a un hecho relevante: el propio medio es educativo en sí mismo, lo cual subraya la necesidad de coherencia entre los mensajes educativos explícitos y los mensajes implícitos de la realidad (6).
Tipos de Educación Ambiental
Las personas actúan de una manera u otra, como resultado de un conjunto de experiencias resultado de la educación que han recibido a través de los años, y que a su vez comunican a lo largo de toda su vida. Este conjunto de conocimientos, saberes, sentimientos, creencias, ideas y valores; los construimos y articulamos por medio del proceso social conocido como educación.
La educación ambiental se ha visto dividida en tres tipos: educación ambiental formal, educación ambiental no formal y educación ambiental informal. Estos tres tipos de educación ambiental conforman un amplio radio de acción los cuales deben articularse y conjugarse, complementándose entre sí.
1. Educación Ambiental Formal
Corresponde al sistema educativo tradicional escolarizado en sus distintos niveles y subsistemas de preescolar, primaria, secundaria, técnico y superior, entre otros.
Tiene como objetivo dotar a los alumnos de las experiencias de aprendizaje que le permitan comprender las relaciones de los seres humanos con el medio, la dinámica y consecuencias de esta interacción, promoviendo la participación activa y solidaria en la búsqueda de soluciones a los problemas planteados.
Cabe destacar que uno de los aspectos más importantes de los últimos tiempos en la tendencia educativa mundial, es la incorporación en el currículo de las llamadas líneas transversales, entre las que destaca notablemente la educación ambiental (7). De esta manera la educación ambiental se asocia a programas y planes de estudio cuya estructura didáctica permitirá al educando asociar la problemática ambiental y sus consecuencias con su entrono inmediato.
2. Educación Ambiental No Formal
Generalmente cuando hablamos de educación, lo primero que pensamos es en la escuela. limitando la educación a la escolaridad, e injustamente descartamos o restamos importancia a otras practicas, espacios y escenarios' sociales que son tanto o más importantes para la formación de las personas.
En el libro "La Crisis de la Educación"; Phiplips H. Coombd expone que la educación formal es incapaz de abarcar, cualitativa y cuantitativa mente las necesidades de formación de las sociedades. Es más bien la educación no formal la que debería formar parte importante del esfuerzo total de la enseñanza de cualquier país.
Bajo esa misma óptica afirmamos que las personas como miembros de una sociedad aprehenden las claves de su cultura, creencias, valores, saberes, habilidades, aptitudes, actitudes y sentimientos, no sólo de la escuela, sino de un cúmulo de procesos, espacios, instituciones y relaciones personales. A través de este proceso reciben mensajes y propuestas; que los estimulan a interpretar y elaborar sus propios códigos de conducta, creencias, valores, saberes, etc.
La educación ambiental no formal se desarrolla paralela o independientemente a la educación ambiental formal, no queda inscrita en programas o ciclos del sistema escolar. Aunque sus experiencias educativas pueden ser secuénciales no constituyen niveles de preparación; no se acredita ni certifica. Se caracteriza por su dinámica multifacética, que incluye una gran diversidad de enfoques y tendencias, procedimientos y metodologías, así como otra gran variedad de promotores y destinatarios (8).
En la educación ambiental no formal el desarrollo de actitudes, responsabilidades y apreciación de la naturaleza y el ambiente puede ser mejor alcanzado por métodos afectivos mas bien que por métodos cognoscitivos, ya que las actitudes son más estables si estas son causadas por la experiencia directa.
3. Educación Ambiental Informal
Este es un proceso que dura toda la vida y en el que las personas adquieren y acumulan conocimientos, capacidades y actitudes de las experiencias diarias y del contacto con su medio.
"Con esta perspectiva la educación ambiental informal constituye un proceso diluido, ecléctico, circunstancial, que toma como referencia a los encuentros sociales (la familia, los grupos de amigos, actividades sociales, etc.), las lecturas y sistemas de divulgación audiovisual (carteles, folletos, paneles, etc.), los medios de comunicación social (radio, televisión, periódicos, revistas, etc.), en los que el ambiente y sus problemas y soluciones son elementos focales de un calidoscopio de perspectivas, concepciones y representaciones diversas" (9).
Según María Novo, lo que caracteriza a este tipo de educación, es que ni el emisor, ni el receptor, se conocen como participantes de una acción educativa, sino que sienten que toman parte en un proceso de comunicación que contiene aspectos educativos, pero que es ante todo, comunicación (10).
Las limitaciones de este tipo de proceso educativo fueron determinadas por Coombs (11) quien señalaba que debido a que el individuo aprende de su propio entorno, lo que aprende está sujeto o reducido a lo que este pueda ofrecerle y hace hincapié en la necesidad de mejorar el entorno para el aprendizaje informal, sobre todo en el caso de niños y adolescentes.
Cabe mencionar que los programas de educación ambiental informal muchas veces duplican esfuerzos entre ONG, no se cuenta con mecanismos que permitan el intercambio de experiencias educativas así como la evaluación en la calidad de sus contenidos. Asimismo la falta de vinculación entre las ONG y los movimientos sociales para revisar sus estrategias y programas relativos a medio ambiente y educación.
La poca continuidad y duración de las campañas masivas, no contribuyen a fortalecer la formación de valores, inciden negativamente en la optimización de los recursos y en la información permanente y fluida que se requiere en los procesos educativos.
La educación ambiental informal está representada, fundamentalmente, por la labor de comunicación y divulgación informativa, formativa y de capacitación realizada a través de los medios masivos de comunicación. Dentro de ellos es la televisión, en particular, la que puede ser aprovechada ampliamente, pues tiene la llegada para promover patrones de conducta positivos. Sin embargo, su uso para fines educacionales depende en gran medida de la voluntad y la decisión tanto de la sociedad local como de quienes administran los canales.
Asimismo la contribución de los medios de comunicación también puede tomar otras expresiones como: el periodismo escrito (suplementos, revistas especializadas, artículos en periódicos y revistas, etc.), emisión de documentales, programas radiales, páginas o portales web, etc.
Debido a que la educación ambiental se divide en la educación ambiental formal, la educación ambiental no formal y educación ambiental informal, es importante que se relacionen y se complementen.
En la medida que esto suceda los resultados se concretaran en la sociedad, augurando un futuro provisorio para la humanidad. Para ello, es necesario rebasar las barreras de la enseñanza tradicional y diseñar programas, tanto para el sistema escolar como para el extraescolar, que faciliten el estudio integral de la situación ambiental en el país para lograr el desarrollo de una ética ambiental.
La educación ambiental debe manejarse como un proceso integrado que aborde el medio ambiente natural del hombre y todo lo formado a partir de sus actuaciones, y no como un mero impartir conocimientos sobre ciencias naturales, sociales, etc. Es decir, que no debe limitarse a intercambiar información y conocimientos fragmentados sobre la problemática ambiental (extinción de especies de flora y fauna, contaminación de áreas naturales protegidas por sobreexplotación turística, etc.), sino debe facilitar conocimientos básicos sobre problemas concretos del espacio y fomentar interés y voluntad de contribuir en la solución de la problemática que pueda afectar dicho espacio.
La realización de actividades de educación ambiental (formales, no formales o informales) deben ir siempre acompañadas de una labor de investigación dentro del espacio y sobre el espacio.
De lo antes expresado se desprende que hay que impulsar un arduo proceso de formulación y adecuación de contenidos para la educación ambiental, con la participación y el aporte de las instituciones científicas, académicas y educativas del país, los centros de educación superior, los institutos tecnológicos y el mismo Ministerio de Educación, así como de los especialistas en las diversas y complejas materias y disciplinas ligadas al medio ambiente.
Áreas Naturales Protegidas y Educación Ambiental
"Las áreas naturales protegidas son espacios continentales y/o marinos del territorio nacional reconocidos, establecidos y protegidos legalmente por el Estado como tales, debido a su importancia para la conservación de la diversidad biológica y demás valores asociados de interés cultural, paisajístico y científico, así como por su contribución al desarrollo sostenible del país"(12).
En ese sentido, es una labor prioritaria desarrollar una doble estrategia, para impartir educación ambiental como herramienta de concientización encaminada hacia los habitantes residentes de las áreas naturales protegidas y en sus áreas de influencia y otra para los visitantes de las mismas.
1. Educación Ambiental para Residentes
La educación ambiental esta encaminada a proporcionar a los habitantes de estos espacios un acercamiento con su entorno más cercano, poniendo a su alcance los medios necesarios para el conocimiento de dicho medio.
Es decir, que sean capaces de comprender la importancia ecológica, sociocultural y económica del lugar donde habitan; asimismo ver con ojos críticos que funciona bien y que funciona mal dentro de ese espacio Sólo así las poblaciones podrán entender la necesidad de respeto y mantenimiento de esos procesos, a través de las actividades cotidianas que realizan, dentro de cada uno de los espacios que se protegen.
2. Educación Ambiental para Visitantes
Del mismo modo con los visitantes se debe diseñar una estrategia que induzca a evitar la afluencia masiva de visitantes en las áreas naturales protegidas, pues esto produce pérdida de los valores que motivaron su protección y una degradación sistemática. Debemos recordar siempre que las áreas naturales protegidas son creadas con fines específicos de protección, conservación e investigación.
Por lo tanto, para evitar el desarrollo excesivo de la actividad (eco) turística la administración deberá realizar un control de visitantes de manera estricta, y de ser necesario imponer un sistema de reservas que implicará priorizar la entrada de visitantes de acuerdo a las actividades o intereses de los mismos.
Entre algunos de los recursos didácticos que se utilizan para manejar adecuadamente a los visitantes encontramos: sendas ecológicas o ecoeducativas (previa adecuación de senderos), itinerarios didácticos, viveros y jardines botánicos, áreas de recuperación de especies protegidas, zonas de cultivo y otros recursos de ordenación artificial, parcelas de repoblación escolar, parcelas de experiencias escolares, arquitectura y actividades tradicionales.
En cuanto al equipamiento encontramos: aulas de naturaleza, centros de interpretación, granjas-escuelas, campos de trabajo, exposiciones, ecomuseos, etc.
Sólo para graficar cuan importantes son estos recursos didácticos haremos referencia a uno de los más utilizados: los senderos ecológicos o ecoeducativos, que consisten en caminos prefijados (que pueden formar parte de circuitos turísticos) en un área cuyas características son interpretadas por los visitantes. A lo largo del recorrido se desarrollan actividades manejadas con responsabilidad, que cuentan con material de apoyo diseñado por los gestores del área natural protegida. El diseño de los senderos ecológicos puede ser aislado o responder a una planificación compleja, donde varios itinerarios están interconectados y jerarquizados.
Estos a su vez pueden clasificarse en: autoguiados y guiados o dirigidos. Los autoguiados forman parte de un paquete central de información significativa, que incluye comentarios descriptivos de lugares, elementos, procesos, servicios e instalaciones, con información complementaria sobre duración, riesgos y permisos. Son realizados exclusivamente por los visitantes (de manera grupal o individual) que cuentan con todo el material necesario para aprovechar al máximo el recorrido. Los segundos como su nombre hace referencia son guiados por un guía o un guardaparque, el cual ofrece educación complementaria y dinámica durante el trayecto.
En cuanto a su estructura, pueden ser abiertos o cerrados; los primeros plantean observaciones múltiples, diferentes puntos de vista y son flexibles, adaptándose a diferentes estrategias didácticas. Los segundos están programados (respetan tiempos y formas), poseen información concisa y los logros se condicionan con los elementos del recorrido y las observaciones indicadas previamente.
En cualquiera de los casos juega un rol muy importante el proyecto o la motivación, las características del grupo y la cantidad de información que se tiene para alcanzar las expectativas de logro.
La creación de un sendero ecológico, no es cosa simple, se debe:
• Revelar los objetivos generales de las áreas naturales protegidas
• Desarrollar temáticas específicas
• Detallar adecuadamente las leyendas y señalizaciones asociadas a la temática del sendero
• Organizar recorridos que señalen la situación ambiental y la problemática (si es que la hubiere)
• Reutilizar lugares recuperados, señalando las ventajas del proceso de recuperación
• Incentivar la participar de visitantes y pobladores en proyectos de conservación, investigación o educación.
• La folletería y productos anexos deben reflejar la importancia de los ecosistemas visitados, la recuperación, conservación y preservación de especies y ecosistemas, etc. según sea el caso.
Tomando en cuenta los aspectos mencionados anteriormente, los circuitos que se desarrollen dentro de las áreas naturales protegidas, debe tomar en consideración:
• Selección de atractivos o recursos turísticos
• Consulta a especialistas en temas relativos a patrimonio (natural y cultural)
• Trabajo de campo
• Identificación y elección de la ubicación de los senderos
• Acondicionamiento de los senderos, infraestructura de observación y concentración (centros de interpretación e información, alojamiento, etc.)
• Definición y trazado del circuito
Técnicas Instrumentales como herramienta de trabajo de actividades en Educación Ambiental
La educación ambiental es una de las cuestiones menos valoradas y, sin embargo, más importantes a la hora de hablar de conservación de la naturaleza, ante esta realidad es importante identificar algunas técnicas que puedan ser útiles, para no desperdiciar el escenario perfecto que nos ofrece la naturaleza para sensibilizar a la población local y a los inesperados visitantes.
Existen varias técnicas que se utilizan para impartir educación e interpretación ambiental en un área natural protegida, algunas de estas técnicas son muy sencillas y fáciles de aplicar. Todas guardan un grado de importancia y es conveniente aplicar varios métodos para conseguir una eficacia máxima.
Dentro de las más importantes podemos destacar las siguientes:
1. Técnicas de Estudio
a. De observación: Micropaseo (con instrumentos de observación), localización, rastreo, búsqueda de datos, etc.
b. De manipulación: Muestreo, recolección controlada de especies, conservación, orientación, prensado, manejo de instrumental especializado, etc.
c. De medición: Longitudes, pesos, temperaturas, manejo de instrumentos, medidas
d. De registro de datos: Manejo de cuaderno de campo, dibujos, fichas de trabajo, fotografías, grabaciones, etc.
2. Técnicas de Interpretación
a. De clasificación: Utilización de guías, claves identificativas y mapas.
b. De elaboración de datos: Representación de planos, gráficos, etc., técnicas de análisis, matemáticas, etc., elaboración de maquetas, mapas, etc.
c. De contraste: Comparación entre árboles, arbustos, etc., de temperaturas, de plantas, semillas, etc., de animales (en épocas y estaciones diferentes).
3. Técnicas de Exposición
a. Divulgación de resultados
b. Elaboración de documentos, relación de informes, audiovisuales
c. Montaje de paneles
d. Organización de charlas, debates, etc.
e. Centro de interpretación
Actividades que se realizan en las áreas naturales protegidas:
La UICN define a un área natural protegida como:
"una superficie de tierra y/o mar especialmente consagrada a la protección y al mantenimiento de la diversidad biológica, así como de los recursos naturales y los recursos culturales asociados, y manejada a través de medios jurídicos u otros medios eficaces" (13).
No obstante, los espacios naturales son generalmente sesgados sólo al elemento ambiental, por eso es importante tomar conciencia que los espacios naturales también son espacios sociales, incluso para poder precisar que es un espacio natural, tenemos que tomar en cuenta al hombre, por ello también se define a los espacios naturales como aquellos entornos que poseen escasa evidencia de actividades de interrelación humana, espacios poco modificados por el hombre o que dieron lugar a nuevos ambientes naturales.
A este escenario se añade la complejidad de la gestión de las áreas naturales protegidas y la diversidad de actividades que deben compatibilizar en búsqueda de objetivos de conservación de la biodiversidad Y el desarrollo socioeconómico de la población residente en el interior o en las zonas adyacentes y la creciente demanda turística.
Por su composición es recomendable la adopción de modelos de gestión múltiple, que incorpore factores sociales y culturales; escenario donde la educación ambiental constituye un elemento fundamental hacia la búsqueda de una sociedad más sostenible.
Generalmente en toda área natural protegida podemos distinguir dos grupos sociales: la población local (residentes que habitan dentro o en las zonas adyacentes al área natural protegida) y los visitantes (turistas, investigadores, etc.)
Es fundamental en esta distinción observar las dimensiones psicosociales de cada grupo (población urbana y población rural), sus valores hacia el medioambiente y su comportamiento positivo y/o negativo; para adecuar una estrategia efectiva para cada grupo.
Lamentablemente en términos generales el tipo de comportamiento que más prevalece es el negativo, comportamientos que los hemos agrupado en tres bloques fundamentales:
• Impacto sobre la calidad ambiental (vertido de residuos, acumulación de basura, ruidos, etc.)
• Uso del espacio (zona para campamentos en lugares no permitidos, accesos ilegales a espacios de protección estricta, etc.)
• Perjuicio sobre recursos naturales (destrucción de ecosistemas, trafico ilegal de especies de flora o fauna, etc.)
La importancia ecológica, sociocultural y económica que encierran las áreas naturales protegidas y sus entornos han incitado el interés de diferentes actores que realizan diversas actividades que son fundamentalmente económicas: forestales, agrícolas, ganaderas, caza, minería, turismo, etc. Lo cual propicia la aparición y propalación de conflictos entre los diferentes grupos. Esta es una realidad que constituye uno de los principales problemas de gestión de las áreas naturales protegidas.
1. Actividades Tradicionales
Asumir que un área natural protegida es también un ámbito social, es el punto de partida para comprender sus problemas más comunes, implica además visualizar la relación entre el hombre y su entorno natural.
Relación que puede desarrollarse de manera positiva o negativa, de acuerdo a la magnitud de uso de los recursos naturales. Entre las actividades más comunes encontramos: agricultura, ganadería, pesca, actividad forestal, minería, etc.
La comunidad local resulta el grupo más importante en relación a la conservación de las áreas naturales. Efectivamente, su implicación y participación son clave en una adecuada gestión de los recursos naturales en beneficio de ellos mismos.
Residir en el interior o en las zonas adyacentes a las áreas naturales protegidas implica un uso continuado de los recursos ambientales, uso que mayormente se da de manera no planificada y predatoria. Por estas características a menudo la población reacciona con cierta desconfianza ante los foráneos que llegan a su territorio para hacer la labor de gestores del medioambiente.
Algunas de las razones por las cuales los pobladores podrían reaccionar con rechazo ante la planificación pueden ser:
• Limites a determinados usos (reales o percibidos)
• Desconfianza de la administración
• Actitud prepotente, excesivamente técnica o poca pedagógica de los gestores
• Percepción de imposición
• Sobrevaloración del medio como recurso económico a corto plazo
• Bajo nivel cultural de la población, lo cual dificulta la comprensión de las iniciativas de conservación y sus ventajas Carácter individualista de la población y rivalidad con las autoridades locales
2. Ecoturismo
Una de las nuevas actividades que se ha integrado al medioambiente; es la actividad turística básicamente en su modalidad de ecoturismo; sin embargo, esta denominación no necesariamente nos indica su desarrollo sostenible, en la mayoría de los casos se desarrollan actividades turísticas con el falso rotulo de ecoturismo, no sólo por que no cumple con. los criterios de sostenibilidad ecológica; sino por que tampoco se respeta con los criterios de sostenibilidad sociocultural y económica, lo cual aumenta radicalmente la presión sobre los ecosistemas implicados y sus respectivos inquilinos de flora y fauna, ocasiona problemas de tipo sociocultural en la población local y del orden económico por no generar ingresos ni elevar el nivel de calidad de vida de estas personas.
Las áreas naturales protegidas se están convirtiendo paulatinamente en focos de atracción turística, atrayendo el interés de la población urbana. En ese sentido todos los visitantes que acuden a espacios naturales no son necesariamente ecoturistas, ante esta realidad es imperante estar preparados para evitar impactos negativos sobre el medioambiente, pero también sobre las comunidades locales.
Ante ello hemos tenido a bien hacer una síntesis de los impactos negativos ocasionados por la actividad turística no planificada, de manera que podamos analizarlos con el fin de buscar posibles soluciones o viabilidad de la actividad. Los enumeramos a continuación:
Gráfico 1
Antes de puntualizar cual es el aporte de la verdadera actividad ecoturística a las áreas naturales protegidas, es menester hacer hincapié, en que consiste esta actividad, aunque nos es difícil determinar con exactitud cuando y como empezó a practicarse ecoturismo, podemos afirmar que en sus inicios se basó exclusivamente en la observación de animales en su hábitat natural; ejemplos claros de ello son los destinos de Kenia e Islas Galápagos, con el pasar de los años Costa Rica se ha posicionado como un destino ecoturístico por excelencia.
En cuanto al término específico de ecoturismo podemos aseverar que:
"La palabra ecoturismo surgió por primera vez en Estados Unidos en un momento del boom de los temas ambientales, donde el prefijo eco se colocaba delante de cualquier vocablo. De ahí se fue extendiendo hacia el sur del continente, cruzando el océano hace tan sólo unos años" (14) Pero, ''la primera aparición de la palabra en el contexto escrito tuvo lugar en la edición de marzo-abril de 1984 de la Revista American Birds, y se utilizó para dar publicidad a una operación turística dirigida por Ceballos Lascurain. La definición tal como la conocemos hoy apareció por primera vez en el ámbito bibliográfico en 1987, en un trabajo titulado El futuro del ecoturismo, reimpreso en el numero del 27 de enero de 1988 del México Journal" (15)
En Europa por ejemplo se tiende a citarlo como turismo verde, refiriéndose en especial a las visitas a áreas naturales protegidas, este término es utilizado en diferentes sentidos, "aunque a veces se le oto~gue más bien el sentido de turismo rural que ecoturismo" (16)
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza define al ecoturismo como:
"aquella modalidad turística, ambiental mente responsable consistente en viajar o visitar áreas naturales relativamente sin disturbar con el fin de disfrutar, apreciar y estudiar los atractivos naturales (paisajes, flora y fauna silvestres) de dichas áreas, así como cualquier manifestación cultural (del presente y del pasado) que puedan encontrase ahí, a través de un proceso que promueve la conservación, tiene bajo impacto ambiental y cultural y propicia un involucramiento activo y socieconómicamente benéfico de las poblaciones locales" (17)
Esta modalidad turística, consiste en viajar o visitar áreas naturales que pueden ser protegidas o no, (por lo general las zonas que son visitadas se encuentran en estado relativamente intacto) con el fin de disfrutar, apreciar y estudiar los atractivos naturales, así como las manifestaciones culturales del presente y el pasado de las poblaciones locales. Propiciando minimizar los impactos ambiental, social, cultural y psicológico y el involucramiento activo de las poblaciones y el desarrollo sostenible de las mismas.
Surge entonces como una modalidad alternativa al turismo masivo que destruye los atractivos naturales y culturales. El ecoturismo se encuentra enmarcado dentro del turismo sostenible, ya que protege los recursos naturales y culturales para las futuras generaciones, y a su vez genera una fuente de ingresos para la población local manteniendo un uso racional de los recursos. Por ello podemos afirmar que la meta del ecoturismo es una sostenibilidad con la que se intenta proporcionar una base de recursos para el futuro, y con la que se persigue asegurar la productividad de la base de recursos, mantener la biodiversidad y evitar que se produzcan cambios ecológicos irreversibles.
Si bien es cierto que todas las modalidades de turismo deben ser sostenibles, podemos asegurar que el ecoturismo es la modalidad turística que tiene más vínculos con el desarrollo de turismo sostenible, e incluso puede ser la abanderada, ya que involucra a ecosistemas que pueden ser muy frágiles, donde los daños pueden ser irreversibles.
Las características (18) más resaltantes de la práctica de ecoturismo son:
a. Turismo basado en la naturaleza
b. lncluye elementos educacionales y de interpretación
c. Generalmente esta organizado para pequeños grupos
d. Procura reducir todo lo posible los impactos negativos en el entorno natural y social
e. Contribuye a la conservación, protección y mantenimiento de las áreas naturales protegidas y no protegidas y la cultura local:
• Generando beneficios económicos
• Ofreciendo oportunidades alternativas de empleo y renta a las comunidades locales
• Incrementa el conocimiento de conservación entre habitantes de la zona y turistas
Queremos destacar que todas las características del ecoturismo son muy importantes, pero en esta ocasión sólo haremos referencia al elemento educacional.
La educación y la interpretación ambiental son elementos
importantes de la experiencia ecoturística. Si el ecoturismo busca promover los viajes responsables, entonces su base debe ser la educación, Bragg sugiere que:
''el ecoturismo involucra la apreciación, la educación o la interpretación activa [y] fortalece la conciencia, la preocupación y el compromiso ambiental, a través de un aumento en la comprensión y apreciación de la naturaleza" (19) .
De manera que, más allá de proporcionar información (instalaciones de control físicos (barreras, señalizaciones, senderos, etc.), el ecoturismo debe involucrar los elementos de educación e interpretación ambiental desarrollando una buena estrategia que haga participar activamente tanto a los visitantes (ecoturistas o no) como a los residentes.
3. Investigaciones
Desde hace algún tiempo muchos estudiantes y científicos, han volteado su mirada hacia las áreas naturales protegidas, pues por sus características almacenan un potencial para la investigación básica y aplicada.
En el Perú es el Plan Director de las Áreas Naturales Protegidas (20) (0.5. W 01 0-99-AG publicado en 11 de abril de 1999) el que pone las reglas claras en el manejo de las áreas naturales protegidas (21).
El eje de investigación es una apartado de mucho valor e importancia, pues ¡ncrement~ el conocimiento de los valores ecológicos y culturales que promueve la búsqueda de alternativas de desarrollo local a través de actividades sostenibles (econegocios: actividad forestal, biocomercio, pesca, ecoturismo, etc.)
Cabe señalar que antes de desarrollar cualquier tipo de investigación se debe anotar que estas sean compatibles con los objetivos de creación del área natural protegida, de igual manera en cuanto a su zonificación, plan de manejo, normativa vigente, etc. a fin que no se altere los valores biológicos y socioculturales de la zona en cuestión. Toda esta información se sustentará con una base teórica orientada a asegurar la sostenibilidad del área natural.
Para desarrollar adecuadamente las investigaciones en las áreas naturales protegidas, se debe contar con un plan de investigación que especifique las pautas de su gestión, lo cual nos dará la partida para exigir:
• Personal técnico idóneo
• Respeto por la comunidad residente
• Manejo adecuado de la flora y fauna (22), así como de sus ecosistemas
El Instituto de Recursos Naturales (INRENA) considera que las investigaciones científicas deben cumplir con los siguientes requisitos:
• Plan de trabajo
• Requerimiento de permisos especiales (colecciones, marcaje de individuos, uso de equipos y productos especiales, etc.)
• Currículo vitae del equipo participante
• Identificación de riesgos potenciales
• Respaldo de alguna institución científica
Las Estaciones Biológicas
En términos de infraestructura una estación biológica es un complejo conformado por una sede administrativa, laboratorios, biblioteca, zona de alojamiento para investigadores temporales o permanentes, entre otras instalaciones.
Su ubicación puede variar de acuerdo a los requerimientos, categorías y zonificación de las áreas naturales protegidas de la zona de amortiguamiento al interior del área. La prioridad de investigación de una estación biológica es determinada por los planes maestros (23) de cada área.
Son administradas por una persona jurídica, mas en ningún caso se otorga derechos de propiedad, son supervisadas por instituciones científicas nacionales a través de un convenio específico de la Dirección General.
Educación Ambiental como Estrategia de Conservación de Áreas Naturales Protegidas
La educación ambiental puede convertirse en una magnifica estrategia de conservación de las áreas naturales protegidas, pues cuenta con todos los elementos necesarios: representantes de flora y fauna y sus respectivos ecosistemas, recursos que pueden aprovecharse sosteniblemente, población residente y visitantes.
Para cumplir con los objetivos de las áreas naturales protegidas, la educación ambiental puede echar mano de algunas estrategias puntuales, algunas de ellas son:
• Comunicación y difusión, tiene como su principal objetivo informar a los visitantes (ecoturistas o no) por medio de carteles, videos, publicaciones, folletos, etc.
• Sensibilización comunitaria, su público objetivo son las poblaciones que viven dentro o en el área de influencia de las áreas naturales protegidas.
• Capacitación, focalizada en el personal, así como también los grupos de voluntarios, docentes e investigadores que realizan algún tipo de acción dentro o cerca de las áreas naturales protegidas.
• Implementación de infraestructura educativa, que facilite actividades educacionales y de interpretación (centro de interpretación, senderos señalizados, centros de investigación, etc.) .
Educación Ambiental aplicada al (Eco) Turismo
El (eco) turismo planificado puede traer muchas ventajas en la zona donde se desarrolle, en los diferentes campos:
• Ventajas económicas: generación de divisas, inversión, creación de pequeñas y medianas empresas, generación de empleos, participación de la población local, diversificación de la actividad económica.
• Ventajas socioculturales: respeto por el patrimonio cultural, conciencia turística, intercambio cultural positivo entre residentes y turistas.
• Ventajas ecológicas: protección del medioambiente, mejora de la calidad ambiental, conciencia ambiental, financiamiento de áreas naturales protegidas.
Ventajas que pueden maximizarse si tomamos en cuenta a la educación ambiental como una herramienta destinada a contribuir al equilibrio de los criterios de turismo sostenible.
Para ello primero debe tomarse en cuenta algunos elementos:
• Tipos de (eco) turistas
• Mensajes concretos de acuerdo a los tipos de (eco) turistas
• Estrategias a desarrollar de acuerdo a los tipos de (eco) turistas
Para el éxito de una experiencia (eco) turística .es necesario el establecimiento de una serie de principios de educación ambiental que acompañen el desarrollo de un proyecto, y que estén asociados a la formación del personal que los va a llevar a cabo.
En ese sentido la formación ambiental de aquellas personas inmersas dentro de 1a oferta (eco) turística propone la:
• Identificación de las problemáticas ambientales globales y cotidianas
• Incorporación de un sentido de responsabilidad frente al ambiente
• Capacidad formadora hacia los flujos de turistas
• Generación de actitudes acordes al proyecto
• Creatividad en el desarrollo de sus funciones
Como hemos descrito la tarea de la educación ambiental en las áreas naturales protegidas, es que el espacio en sí mismo explique y justifique la importancia de su conservación, de manera que los grupos que se concentran en ellas, es decir residentes y visitantes, tomen conciencia de ello, asumiendo el rol de gestores, difusores y defensores.
NOTAS
1. Vid. PNUMA. OFICINA REGIONAL PARA AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE web en línea.
2. ESTEBAN, Macarena. La educación ambiental en Francia, Inglaterra y España. Una perspectiva comparada, Universidad de Oviedo Revista Iberoamericana de Educación OEI N 16, p. 7
3.Bob Peart señala que la interpretación es un proceso de comunicación diseñado para revelar al público significados e interrelaciones de nuestro patrimonio natural y cultural, a través de su participación en experiencias de primera mano con un objeto, artefacto, paisaje o sitio. Ver más en SECCIÓN "Conceptos de interpretación" Conceptos. Boletín de Interpretación Asociación para la interpretación del patrimonio, (AIP), No 6, España: AIP, enero del 2002: 17
4. PACHECO, Miguel. "Educación Ambiental y Ecoturismo" Gabinete de educación ambiental y divulgación de la ciencia. Taller primavera. [documento en línea]. Iniciativa Mexicana de Aprendizaje para la Conservación, p. 4.
5. ESTEBAN, Macarena. Op. Cit., p. 19
6. El objetivo de esto es que los educandos puedan identificarse con los problemas que aquejan al mundo, como el calentamiento global y la lluvia ácida, la capa de ozono, turismo masivo, etc. Situación que obviamente no podrán ser resueltos por un solo país
7. Evaristo Subijana sostiene que la integración de la EA en el currículo escolar conlleva a la elaboración de un marco teórico de referencia sustentado en: Perspectiva epistemológica sistémica y compleja, válida no sólo para la comprensión del medio y de la propia realidad escolar, sino también para la caracterización del conocimiento escolar como organizado, relativo y procesual; Perspectiva constructivista, que nos orienta sobre las condiciones que favorecen el aprendizaje significativo; y, Perspectiva ideológica crítica, que busca enriquecer y complejizar el conocimiento cotidiano mediante un proceso de negociación social basado en la comunicación y la cooperación. En SUBIJANA, Evaristo. "Educación ambiental formal" [documento en línea] CElDA.
8. Según Edgar Gonzáles, la educación ambiental en América Latina se ha desenvuelto más en el terreno de la educación no formal; ha trabajado más con población adulta que con la población infantil y numerosos proyectos han estado ligados a grupos indígenas y áreas rurales en el marco de enfoques de desarrollo social y comunitario. GONZÁLES, Edgar. "Educación para la biodiversidad" Revista Agua y Desarrollo Sustentable
Vol. 1, N' 4, México: Gobierno del Estado de México, Junio 2003, p. 1-3
9. Xunta de Galicia. "Extratexia Galega de Educación Ambiental", [documento en línea]. Xunta de Galicia, p. 32.
10- MARTÍNEZ, Ezequiel. "La Tv medio ideal para sensibilizar sobre temas ambientales" IV Congreso Ibérico sobre gestión y planificación del agua, Tortosa, 8-12 de diciembre del 2004. [documento en línea]. Universidad de Sevilla. <www.us.esj cibericoj archivos_acrobatj sevilla4martinez.pdf>. [Consulta: 19 de septiembre del 2005].
11. COOMBS, P.H., La crisis mundial de la educaci ón. Perspectivas actuales, Madrid, Santillana, 1985: 131-138
12.Vid. Ley de Áreas Naturales Protegidas N° 2683, publicada el 04 de julio de 1997, Título Primero: Disposiciones Generales, Artículo 1 ro.
13. UICN. Directrices para las Categorías de Manejo de Áreas Protegidas. Comisión de parques nacionales y áreas protegidas de la UICN-CPNAP con la ayuda del Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación -WCMC. Gland, Suiza y Cambridge, Reino Unido. 1994: 261
14. PÉREZ DE LAS HERAS, Mónica. La guía del ecoturismo o como conservar la naturaleza a través del turismo. Madrid: Ediciones MundiPrensa, 1999: 38
15. WEARING, Stephen, Et. Al. Ecoturismo. Impacto, tendencias y posibilidades. Madrid: Editorial Síntesis, 1999: 26
16. Ibíd.: 36
17. PROMPERU. Primer informe de la situación del ecoturismo en el Perú. Lima: UNALM y PROMPERU, 2002: 87
18. OMT/PNUMA. Documento conceptual-OMT/PNUMA. Año Internacional del ecoturismo, 2002
19. Bragg, L. (1990) Ecotourism: a working definition. Forum 2 (2) July/August. p.12
20. El Plan Director constituye el instrumento máximo de planificación y orientación del desarrollo del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE). Define los lineamientos de políticas y planeamiento estratégico, así como el marco conceptual para la constitución, operación y gestión eficaz y a largo plazo de las áreas naturales protegidas, formulando las medidas para conservar y complementar la cobertura ecológica requerida para garantizar la conservación de muestras representativas de la diversidad biológica del país. INRENA. [web en línea].
21. Sin embargo cabe señalar que este documento esta algo desfasado, por ese motivo, se lleva a acabo una serie de talleres participativos a nivel regional para revisar los diferentes lineamientos que conformaran el nuevo Plan Director que regirá a las Áreas Naturales Protegidas a partir el próximo año. .
22. La extracción de especimenes de fauna y flora silvestres o partes de ellos, con fines científicos, en las áreas naturales protegidas, se realizará de acuerdo a los términos y condiciones establecidas por las normas vigentes, tomando en cuenta los objetivos del áreas naturales protegidas, su zonificación y los planes de manejo respectivos, sin afectar la viabilidad genética de las especies y evitando ocasionar alteraciones significativas al ecosistema. INRENA. Plan Director. [web en línea].
23. El Plan Maestro es el documento de planificación estratégica de más alto nivel para la gestión de un área natural protegida. Su elaboración es liderada por el Jefe del área natural protegida correspondiente y es realizada en forma concertada con el Comité de Gestión y la colaboración de los gobiernos regionales y locales, los pobladores locales debidamente organizados y las instituciones públicas y privadas vinculadas al área natural protegida. INRENA [web en línea].
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